Es el principal personaje del teatro de marionetas creado a principios del siglo XIX por Laurent Mourguet, un obrero de la seda o canut reconvertido en sacamuelas. Posteriormente, Guiñol - símbolo del humor lionés- es un artista canut de condición muy modesta, a menudo acompañado de su arisca esposa Madelón y de Ñafrón, borracho empedernido. Sus aventuras hablan de frecuentes problemas con los gendarmes. A la vez popular y burlón, Guiñol es la imagen del lionés púdico, místico y trabajador. Tuvo un gran éxito popular a partir de los años 1830. A fines del XIX, la burguesía lionesa lo adopta y simultáneamente se transforma en espectáculo para niños. Hoy, grandes y pequeños ríen todavía con sus aventuras en el teatro situado en la calle Louis-Carrand.